Me mudé

Desde hace un par de semanas no publico en este blog, porque me mudé a mi dominio propio.

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¡Nos vemos allá!

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El mito de la vocación: Por qué no ejerzo la Medicina en mi país.

Yo soy Médica Cirujana, pero no trabajo como médico. Trabajo como redactora freelance, como estoy segura que están cansados de leer. Se me presentó una oportunidad de trabajar en algo que también me gusta mucho a cambio de una remuneración que, en mis peores meses, es seis veces más alta que la que reciben mis compañeros de clases que hoy salen a trabajar — así que la tomé y en eso trabajo.

Los residentes de primer año de los postgrados ofrecidos en Venezuela, particularmente en los hospitales de Maracaibo, no han recibido aún su primer pago. Empezaron a trabajar el 1 de Enero en un régimen vertical, casi militar, y aún no reciben un solo bolívar por su trabajo. Quienes fueron mis compañeros de clases empezaron a cobrar su salario por rural o internado en febrero, luego de un mes y medio de trabajo médico gratis.

Pero eso no es todo. El médico venezolano tiene que trabajar en condiciones inhumanas. En el hospital de San Carlos, estado Zulia, no hay electricidad desde hace más de tres meses. ¿Puedes imaginar cómo es atender un parto sin electricidad? Parece un cuento de una distopía post-apocalipsis zombie, una cosa que solo ocurriría en Raccoon City, pero no. Es lo que sucede en Venezuela, y estoy segura de que no es el único sitio donde eso de no tener electricidad sucede.

No hay insumos, no hay suficiente personal, y muchas veces no hay siquiera papelería para hacer récipes e informes. Trabajar como médico en Venezuela es una pesadilla, pero si a eso le sumas la miseria salarial, es algo que ninguna persona debería aceptar.

Se preguntarán dónde está el gremio, la Escuela de Medicina de la Universidad del Zulia y las autoridades competentes que deberían estar del lado de los médicos. Lo mismo me preguntaba yo, hasta que la semana pasada leí un comunicado donde exhortaban a “evitar cualquier manifestación o protesta dentro de las instalaciones hospitalarias”. Para leer más puedes hacer clic aquí.

El médico venezolano está desvalido y cobra como un niño vietnamita en una fábrica de la Nike. Su intelecto es explotado, pero más que su intelecto, hay una idea más mística que es explotada con mayor fuerza: la de la vocación.

El mito de la vocación.

El tema del dinero es un tema sucio a los ojos de muchos. Los médicos, para el grueso de la población, somos enviados celestiales que debemos servir sin esperar nada a cambio porque de eso se trata la vocación, la mística de la profesión, lo metafísico que trasciende un cheque mensual o pertenecer a una nómina.

Nada más estúpido que eso.

Con frecuencia solemos apelar a que los médicos también somos humanos -como si fuese necesario aclarar semejante obviedad-, pero lo hacemos en un contexto distinto al relacionado con remuneración, pagos y vidas dignas, y lo llevamos más bien a un plano emocional. No hay nada más desgarrador que escuchar como una madre grita y llora cuando escucha que no hay más nada que hacer con su hijo, por ejemplo, y es imposible que el médico que da la noticia no se vea afectado por eso. No hay un sentimiento de impotencia y rabia más crudo que el que uno siente cuando presencia una muerte absurda y prevenible si en el hospital se contara con los insumos necesarios. La práctica de la Medicina en Venezuela duele a nivel emocional, y como médicos queremos que entiendan esa cara de la moneda, pero nunca la otra.

La otra cara de la moneda es que todo ser humano necesita trascender. Menos que eso, incluso, todo ser humano necesita sentir realización profesional que es imposible en un lugar tan hostil. Todo ser humano necesita ver sus necesidades básicas (comida, agua, electricidad) cubiertas para poder dar el siguiente paso hacia la autorrealización.

Paso a recordarles cómo se ve la Pirámide de Maslow para ilustrar mejor de lo que estoy hablando:

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En el Hospital General del Sur de Maracaibo ha habido tres intentos de violación en lo que va de año, y tantos robos y hurtos que no se pueden contar. La seguridad no está garantizada ni de puertas adentro ni de puertas afuera. Tampoco la alimentación ni el descanso.

Como ven, las instituciones que deberían apoyar las protestas se hacen oídos sordos (como en el caso del Colegio de Médicos del Zulia, que solo dice bla bla bla y termina por no hacer nada) o exhortan a que no haya protestas en lo absoluto (como el caso de la Universidad del Zulia y su División de Estudios para Graduados, a quien los residentes de postgrado están adscritos). Así que afiliación tampoco hay.

Ni siquiera me detendré a hablar de las necesidades que están más arriba en la pirámide porque, en el entorno laboral del médico, es un absurdo.

Pero a lo que quería llegar era a una pregunta muy sencilla que a todo el mundo le va a incomodar. ¿Cómo hace una persona común y corriente para suplir estas necesidades de alimento, descanso, seguridad física, amistad, intimidad sexual y éxito si no es a través del dinero? Es imposible.

Creer que una persona va a dedicarse a ejercer una profesión tan demandante y desgastante como la médica a cambió de nutrir su vocación es de estúpidos e hijos de puta. El dinero es completamente necesario no solo para el médico, sino para el humano que tanto decimos ser.

El médico humano necesita establecer empatía con sus pacientes y que los demás reconozcan esa simpatía. El médico humano necesita dormir, comer e ir al baño. Pero el médico humano también necesita autorrealizarse, y en el entorno venezolano eso es imposible — más aún cuando hay gremios cómplices que callan, un gobierno y sistema chavista que demoniza al médico de universidad y lo soslaya a la luz de los cubanos y Médicos Integrales comunitarios, y de unos hospitales que ofrecen más desolación que salud.

Por eso yo no ejerzo la medicina en mi país. Ser médico venezolano es una pesadilla asquerosa desde todo punto de vista de la que no pienso formar parte. Extraño ver pacientes y el olor de las emergencias todos los días, pero como individuo que soy, me niego a que exploten mi vocación mientras los demás se quedan de brazos cruzados esperando que algún día el tiempo de Dios se haga perfecto.

Voy a trabajar como médico de nuevo, y de eso estoy segura. Pero no en este país. Mi pirámide de Maslow está en otro lado, y creo que la de todos mis colegas también debería estarlo.

El bolígrafo perfecto (parte II)

Quizás recordarán que hace unos meses les hablé del que, para mí, es el bolígrafo perfecto y de toda la travesía para encontrar uno que lo reemplazase.

El Elegido (en mayúsculas, para darle más drama al asunto) es el Pilot P500, y hoy tengo algo muy importante que decir sobre él.

En diciembre empecé a utilizar el primero de los 12 que compré y dejé de usarlo la semana pasada porque se me perdió. El bolígrafo duró casi tres meses sin acabarse, lo que quiere decir que tiene muchísimo producto y que, por lo tanto, es bastante rentable.

Toma en cuenta que yo uso mucho mis bolígrafos. La mayoría de mi trabajo es en digital, pero conservo aún muchas mañas de la era pre-internet. Para poder trabajar bien, debo tomar notas a mano en hojas blancas sobre los puntos clave, porque si las tipeo en un computador no fijo bien las ideas y al cabo de unas horas se me olvidan y me arrecho sola.

También llevo una agenda/journal donde apunto todo lo que debo hacer durante el día, la semana y el mes, y muchas veces me toca anotar cosas ahí.

Y te estoy hablando de cosas que hago todos los días. Si no estoy investigando para entregarle un artículo a un cliente, estoy trabajando en mi segundo eBook o en algún artículo que quiera publicar aquí. Y todos los santos días anoto, tacho y apunto cosas nuevas en mi agenda. Que un bolígrafo me dure más de una semana es un milagro, y si me duró tres meses es porque es realmente bueno.

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Aquí está mi Azor Ahai de la redacción

Que un bolígrafo se me pierda es una cosa de otro mundo. A mí no se me pierden los bolígrafos ni los chapstick. Las colas de cabello sí, pero los bolígrafos jamás.

Así que mi veredicto es que, si tienen las posibilidades y la necesidad de encontrar un bolígrafo perfecto, inviertan los $14.99 que cuesta la docena en Amazon. No creo que les dure menos de un año, sin importar cuánto tengan que escribir.

La importancia de tejer

Si en estos últimos meses te ha seducido la idea de escribir, abrirte un blog, un sitio web o algún otro espacio para verbalizar lo que piensas, puede que te estén limitando muchas cosas. No voy a detenerme a detallar cada una de las que he escuchado, pero sí voy a hablar de la excusa más popular y tonta:

“No tengo nada que aportar.”

Parece que el miedo a no tener nada nuevo, espectacular u original que decir es tan paralizante como una sección medular en C7 o el síndrome de Guillaín-Barré. Y esto a mí me parece una tontería, principalmente porque es cierto y evidente.

Mucha gente prefiere la Coca-Cola por encima de la Pepsi. En lo personal, yo encuentro que saben exactamente igual. Algunos dicen que la Pepsi es más dulce, o que la Coca Cola es esto o aquello, pero lo cierto es que ambas compañías tienen la misma fórmula y presentan el mismo producto. Ni la Pepsi ni la Coca-Cola están ofreciendo algo único en el mercado, y sin embargo les va muy bien. Ninguno de sus CEO o accionistas está preocupado por las facturas de luz, y sus esposas seguro se hacen manipedi religiosamente cada seis días.

Lo que quiero decir con esto es que, por cada idea que tú tengas, es muy probable que haya alguien más llevándola a cabo ya mismo, sobre todo si lo que estás a punto de decir es en español. Te aseguro que tu idea ya fue redactada, optimizada para SEO y graficada por algún angloparlante que lo pensó hace dos años ya.

Pero esto no importa en lo más mínimo porque lo relevante acá no es lo que dices, sino cómo lo dices.

Suena como una premisa simplona o como el consejo de un coach o psicólogo pop, pero para dejar claro lo que quiero decir, me atrevo a darte un ejemplo que nada tiene que ver con blogs ni negocios, sino con cine y literatura.

Hay una cuenta en Twitter llamada @PelisResumidas que a mí me mata de risa. El autor de la cuenta se dedica a hacer resúmenes que reducen películas famosas al absurdo. Acá te dejo mis favoritos para que te rías un rato:

Si en vez de tomar al cine como ejemplo prefieres aplicar lo que te digo a la literatura, también hay ejemplos buenísimos. Uno de mis novelistas favoritos es Gabriel García Márquez, mitad porque me obligaron a leerlo en bachillerato, y mitad porque después de esa asignación impuesta no pude parar. La obra de este novelista colombiano es hermosa e infinitamente rica.

Sin embargo, no es rica por sus premisas o por lo que está contando. Si yo quisiera reducir a García Márquez al absurdo del mismo modo que @PelisResumidas hace con las películas, podría decir un par de cosas:

Crónica de una Muerte Anunciada nos cuenta del amor prohibido entre una mosca muerta y un tonto que no sabía que los hermanos de la mosca muerta en cuestión eran unas bestias capaces de matarle cuando se enterasen que se cogió a su hermana.

La Cándida Eréndira y su Abuela Desalmada es la historia de una abuela increíblemente hija de puta que esclavizó y prostituyó a su nieta, que tampoco terminó siendo particularmente agradable.

El Coronel No Tiene Quien le Escriba se trata de dos viejos que no tienen nada que hacer y que vendieron todos sus bienes hasta que no les quedó de otra que comer mierda. O así supuse cuando terminé de leer el último diálogo.

Si te gustan más los autores argentinos, podría también hablarte de El Túnel de Ernesto Sábato: la historia de un loco que se obsesiona con una muchacha que no sabía ni qué quería ni qué no, y por eso las cosas terminaron muy mal.

Todo esto suena como que estoy banalizando la obra de grandes autores, pero te aseguro que no es así. Admiro, respeto y hasta venero –si es que la veneración pueda tener algún tinte secular- tanto a García Márquez como a Sábato porque, a pesar de que sus premisas no fuesen espectaculares, lograron ser artesanos de sus palabras y tejieron tramas de una manera hermosa, envolvente y sofisticada.

Este milagro literario no ocurrió solo porque cada personaje de sus novelas tiene profundidad, o porque cada acontecimiento es narrado sin escatimar detalles sobre cada una de las aristas de las circunstancias. En estas novelas se derramó también contenido filosófico, paradigmático y político, pero para notarlo es necesario tener ojo de águila, suspicacia y/o una formación poco más que somera en análisis de discurso o filología.

Lo mismo ocurrió tanto en Soy Leyenda, La Sirenita, Aladdin, y El Rey León.

Nadie en este mundo hubiese podido escribir Crónicas de una Muerte Anunciada como lo hizo Gabo, ni El Túnel como lo hizo Sábato. Hay millones de novelistas en todo el mundo, y muchos de ellos también hablan de moscas muertas, familias vengativas, abuelas malvadas, prostitución forzosa, hombres obsesivos y mujeres incomprensibles. Hay novelas que hablan de todo esto y son muy buenas, pero son diferentes a las de García Márquez y a las de Sábato porque lo que el colombiano y el argentino tenían que ofrecer, no lo tiene –ni tendrá- más nadie.

Así que si te preocupa no tener nada original o único que redactar, no te preocupes. En entornos mucho más prestigiosos como el cine y la literatura probablemente muchos narradores o guionistas se han sentido igual, pero llevan a cabo sus proyectos a pesar de esa sensación de pertenencia a lo ordinario.

Puede que no tengas nada original que decir, y puede que nada de lo que estás pensando vaya a cambiar el mundo. Pero tu forma personal de tejer con las palabras puede, sin lugar a dudas, hacer que tu tejido sea más relevante y hermoso que los demás. Y ya solo por eso vale la pena.

Tejer es importante para cualquier redactor, sea que quieras escribir una distopía a lo Orwell, o que quieras vender tu próximo copy a un cliente que te interese.

La técnica es distinta para cada persona porque no todo escritor piensa, escribe ni se expresa igual. No todas las voces tienen el mismo timbre y la tuya puede importar si te propones afinarla.

Así que manos a la obra y empieza a escribir ya.

3 Cosas que Hubiese Querido Saber Sobre la Redacción Freelance.

Este artículo fue publicado originalmente en mi blog de LinkedIn. Haz clic en cualquier lado de este texto para seguir el enlace que te conduce a la publicación original. Recuerda que puedes agregarme a tu network sin ningún tipo de miedo. LinkedIn no es Facebook así que no es necesario conocernos en persona para que puedas agregarme sin sentirte acosador.

 

Cuando empecé a trabajar como redactora freelance me sentía como Indiana Jones cuando estaba a punto de dar un salto de fe hacia el vacío en la famosa escena de La Última Cruzada. No porque yo sea una arqueóloga con increíbles capacidades para correr, saltar y vencer arenas movedizas con cuerdas, sino porque nada me aseguraba que no iba a caerme al vacío

Sin embargo, yo estaba completamente segura de que debía dar el siguiente paso así que seguí el ejemplo de Harrison Ford antes de la parálisis facial, las arrugas y la vejez, y di el salto de fe.

No me equivoqué, porque gracias a mi trabajo como redactora freelance he podido mantenerme y ganar el buen dinero que los médicos no ganan en mi país. Pero estaría mintiendo si dijese que no cometí errores.

Nunca se trató de errores de redacción, de enfoque o de formato, sino de no tener claras algunas cosas que son implícitas y que nadie se molesta en decirte cuando estás a punto de empezar, porque todos dan por sentado que los demás ya las saben.

Nadie va por ahí diciendo que las hamburguesas de McDonalds no lucen como en la foto, ni explicándote que los vinos más caros no son necesariamente los mejores porque suponemos que todo el mundo lo sabe ya. Pero muchas veces no es el caso, ni con las hamburguesas, ni con los vinos, ni con la redacción.

Por eso decidí compartir hoy acá las 3 cosas que hubiese querido saber sobre la redacción freelance. Veo que muchas de las personas que compraron mi libro en formato eBook me han agregado a su network de LinkedIn y han seguido mis instrucciones, así que esto va directamente para ustedes.

1. El cliente es lo que importa.

Te gusta mucho escribir, sientes una pasión particular por las palabras, la etimología y el uso del lenguaje. Y eso importa, pero es lo de menos. No somos Tolkien, Pocaterra ni Joan Didion porque no estamos escribiendo para fomentar la literatura ni el periodismo, sino para vender.

No dudo que aquello de percibir remuneración por seguir tu sueño de cambiar el mundo con palabras sea factible, pero si estás ofreciendo tu trabajo de redacción a clientes de todas partes del mundo es porque tienes deudas que pagar y esas deudas no se pagan con aspiraciones personales de éxito literario.

Cuando trabajas como redactor remoto a través del Internet es importante saber que el contenido que escribes terminará en algún blog, sitio web o correo electrónico porque hoy día lo que no existe en Internet no existe en lo absoluto.

Y ese contenido tiene un propósito claro: mejorar los retornos del cliente. Sea generando o aumentando ventas, engrosando la base de datos de potenciales socios, o mejorando diferentes aspectos de su marca. Todo se trata de ROI (return of investment) y tu trabajo como redactor es ayudar al cliente a alcanzar sus objetivos relacionados con el ROI.

Para eso debes tener claros muchos conceptos y estrategias de marketing de contenido, pero sobre todo entender que antes de hacer clic en el botón “enviar” debes pensar en el cliente y en que tu copy o artículo vaya directa y definitivamente en esa dirección que te dije sobre los objetivos.

Si ves tu trabajo como redactor(a) bajo la luz del egocentrismo, pensando en lo genial que eres escribiendo y en lo afortunados que son tus clientes por toparse con un diamante en bruto como tú, lo más probable es que fracases. Si, en cambio, pones al cliente y a su satisfacción por encima de cualquier otra cosa, te garantizo el éxito.

2. La función del título y el primer párrafo.

Si llegaste acá gracias a mi Guía para el Venezolano Freelancer (GRATIS) que publiqué en mi blog personal hace más o menos un mes, quiero contarte un secreto: todo lo que sé sobre redacción persuasiva y marketing de contenido lo apliqué en ese post.

El título dice la palabra GRATIS en mayúsculas porque a todos nos gustan las cosas gratis. Cualquier persona que leyese ese título iba a hacer clic en el enlace, y yo eso lo sabía muy bien porque en esto de la redacción persuasiva el objetivo del título es hacer que la persona lea el primer párrafo de tu artículo.

En el primer párrafo hablé en un tono casual e incluso desenfadado sobre algo que no parece tener mucha importancia, pero dejé claro que gano dinero trabajando por Internet porque el objetivo del primer párrafo es que la persona lea el segundo párrafo.

Y así sucesivamente con cada uno de los párrafos y elementos de tu copy o artículo. Mi guía gratis es un copy de principio a fin: el título invita a leer el primer párrafo, el primer párrafo invita a leer el segundo, y así sucesivamente hasta que al final del artículo hago un llamado a la acción (CTA, call to action) muy claro, que es invitarles a comprar el eBook.

Una vez que tomas en cuenta que el objetivo de cada título, subtítulo y párrafo tiene la función doble de informar y persuadir, la redacción se hace más fácil. No tienes que preocuparte más que por contenido, sintaxis y ritmo, porque el objetivo ulterior está más que claro.

3. A nadie le gusta sentir que le están vendiendo algo.

Quizás ya tú te habías dado cuenta de que mi guía era un artículo de persuasión. No dudo que hay gente capaz de darse cuenta de estas cosas. Pero quizás estés ahora mismo sintiéndote más bien ofendido y engañado porque no te habías dado cuenta de que yo estaba vendiéndote algo desde la primera palabra.

Y eso es normal y está bien.

Sea que estés caminando entre buhoneros que te gritan “a la orden” y “sin compromiso”, o en Joyería Mara evaluando cuál collar te gusta más, te aseguro que no te gusta sentir que el vendedor tiene el control. Toda compra y transacción es un asunto de poder, y si el cliente o prospecto siente que el poder lo tiene él, la compra está casi asegurada. Por eso tu trabajo como redactor es hacer que el ímpetu de ventas del cliente se traduzca en un mensaje amigable para sus prospectos, compradores o socios. Es un trabajón y por eso los gerentes y departamentos de mercadeo buscan redactores expertos. Es un asunto que no es tan fácil y que no cualquiera puede hacer.

A nadie le gusta sentir que le están vendiendo algo, y esto te lo digo para que lo mantengas presente cuando estés redactando el CTA. Estamos de acuerdo en que debe ser una cosa clara y directa. No debes irte por las ramas ni hablar de la bomba de Nagasaki o los osos polares si lo que estás intentando vender es una suscripción a una revista de finanzas, pero es importante que no le hagas sentir al lector que lo estás presionando para que pague.

Como dije en el post que publiqué agradeciendo la confianza de quienes compraron mi eBook, estoy trabajando en uno dirigido específicamente a los redactores. La mayoría de la gente quiere trabajar redactando y hay muchas cosas como las que te mencioné acá que me gustaría que todos supieran.

No tengo fecha estimada, precio ni una propuesta concreta, así que te toca esperar que tenga todos los detalles listos y en orden.

Si encontraste útiles estas sugerencias, sabes que puedes escribirme siempre a 101anapatricia@gmail.com – Contesto tan rápido como puedo y leo absolutamente todo lo que recibo.

Nos leemos pronto.

El cliente idiota y las 2 estrellas.

Todo va de maravilla: el trabajo es bueno, la remuneración es increíble, me comí una red velvet en Merengue y mi abuela (QEPD) estaba mejorando.

Llegué a mi casa a terminar un copy que debía enviar, lo adjunté, di el feedback correspondiente a mi cliente y lo siguiente me dejó fría. Por primera vez un cliente se quejaba de mis artículos, y me acusó de haber redactado un spun article -que es algo así como un artículo que parafrasea a otro- y me había dado un rating de 2/5 estrellas como si mi trabajo fuese una película de Adam Sandler.

Ya había trabajado con el cliente en el pasado, había recibido 5/5 estrellas, y él quedó tan contento con mi trabajo que decidió enviarme el resto de las ofertas directamente a mi buzón en vez de publicarlas en el Job Posting regular donde todo el mundo la ve. Yo era parte de sus redactoras de confianza.

Inmediatamente le escribí diciéndole que estaba extrañada de no haber recibido un mensaje suyo para aclarar el malentendido sobre el artículo. Me ofrecí a escribirlo de nuevo desde cero hasta que alcanzase sus estándares y le expliqué que para este artículo había usado la misma técnica que para los anteriores. Estaba molesta, pero en el mundo del freelancing todo se trata de la reputación pública, y esas 2 estrellas son terribles para mi perfil.

Seguro crees que el cliente me contestó algo típico de una persona normal como que necesitaba ese artículo escrito desde cero para ya mismo, o que no entendía por qué el primer artículo era tan diferente a este según su percepción, o llegar a un acuerdo de otro tipo como gente sensata, más aún considerando que ya el pago estaba procesado.

Pero no.

Su respuesta fue “estoy muy decepcionado, esto es lo más bajo que cualquier persona puede hacer”. Aquí va el Adagio de Albinoni o el intro de una canción de Sin Bandera para acentuar el drama innecesario.

Le escribí de nuevo para comentarle que me parecía que no era la respuesta más razonable, y esta vez le ofrecí hacerle un reembolso de lo que había pagado ya que el malentendido me parecía irreconciliable. El cliente, de nuevo y como el imbécil que es, me amenazó con reportarme y así lo hizo.

El equipo de Upwork medió en el asunto, pero el cliente no ofreció ninguna prueba de que el artículo era un parafraseo. Usualmente los clientes que exigen contenido original pasan el artículo por un software llamado Copyscape que compara al artículo con el contenido ya existente en la web, identificando plagios y demás irregularidades involucradas con derecho de autor.

El cliente se negó a proporcionar pruebas, Upwork dijo que era una disputa de índole personal y se retiró de la negociación. Yo no hice el reembolso y hace rato cambié esos dólares a bolívares para reponer parte de lo que gasté en el entierro de mi abuela que en plena disputa se puso peor y murió.

La moraleja del asunto.

Así como Caperucita roja nos enseñó a no confiar en zorros que hablan, esta historia tiene una serie de moralejas y enseñanzas.

Primero, las disputas son inevitables. Siempre habrá alguien a quien no le guste lo que hiciste, y eso está bien.

Lo que no está bien es ese tipo de desenlaces en los que las personas amenazan y reclaman sin fundamentos. No todos los clientes son personas razonables, sin importar la edad o experiencia que tengan y es importante que tengas esto en mente.

Por otro lado, siempre es importante mostrar buena fe. Es primera vez que algo así me pasa, pero consideré imprescindible ofrecer disculpas por el malentendido y ofrecerme a resarcir el daño hasta que el cliente quedase contento. Lo más importante siempre es la satisfacción del cliente y todo redactor o diseñador freelancer debe tener esto en cuenta.

Así que mi sugerencia es que si tienes el infortunio de que te sucedan cosas como esta, debes hacer dos cosas: 1. lo que te sugerí sobre la conciliación en el párrafo pasado y 2. pedir pruebas de por qué el cliente dice lo que dice. Si el cliente es una persona seria, te proveerá de pruebas que justifiquen su reacción y su molestia. Si te toca una bestia como este señor, que hizo acusaciones públicas y privadas sin ningún tipo de fundamento, no queda de otra que dejar el asunto hasta ahí y seguir adelante.

El rating de 2/5 no se quita del perfil, y eso me ha acarreado consecuencias que no puedo reparar por los momentos. Sé que clientes potenciales han visitado mi perfil, se han encontrado con ese feedback y han salido corriendo. Esas 2 estrellas me han costado dinero que afortunadamente no me falta gracias a mis dos clientes fijos -el de las camas y el del real estate en Florida- y eso me da mucha rabia.

Un lector me preguntó hace poco que cómo podía confiar en mis consejos si en mi perfil de Upwork sale un mal feedback en relación a mi trabajo. Yo no le contesté porque realmente esa pregunta me pareció una estupidez y de ahí no iba a salir nada bueno. Pero en este post tengo la certeza de orientar a mucha gente para que no le suceda lo mismo, así que me tomé un break para tomarme el tiempo y dedicación de escribirlo.

Mis 2 estrellas están ahí y no las puedo quitar. Si el flujo de trabajo se mantiene flojo, no  me quedará de otra que bajar mis tarifas y solo aceptar trabajos matatigres que contribuyan más a mi reputación en Upwork que a mis finanzas, pero ese es el tipo de sacrificios que hay que hacer en estas cosas.

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Esta es una de las últimas fotos que tengo con mi abuela Juanita. Ese día estábamos muy contentas y recuerdo que yo la estaba molestando diciéndole que le iba a buscar un novio. Yo le contaba cosas de mi trabajo y mi eBook salió cinco días antes de que ella muriera. Se lo conté mientras aún estaba en UCI y ella se puso muy contenta y me dio su bendición. Sé que ella me hubiese dicho algún insulto en vasco si se enteraba de lo de este cliente animal que les conté hoy.

 

Cualquier duda que tengas sobre lo que te dije o cualquier otra cosa, siempre puedes escribirme a 101anapatricia@gmail.com

Si compraste mi libro en pre-venta y estás esperando la versión con los problemas de edición corregidos, estoy ya mismo pasándolo por un software que parece no ser tan inútil como el que usé en primera instancia, así que no creo que haya páginas repetidas ni párrafos faltantes esta vez.

Lo que debes saber sobre los anticonceptivos.

Casi todos los días recibo preguntas en Curious Cat o en los mensajes directos de Twitter sobre pastillas y métodos anticonceptivos, así que decidí unificar la información en un solo lugar para no repetir lo mismo mil veces, y para que las que aún no me han preguntado por vergüenza o quién sabe qué, tengan un recurso fácil de entender a la mano.

Antes de empezar a leer, debes saber que este post no reemplaza a una consulta médica. Para saber exactamente cuál es el mejor método anticonceptivo en tu caso particular, te aconsejo visitar a tu ginecólogo o médico familiar de elección.

También quiero aclarar que ningún laboratorio me ha pagado por decir lo que diré acá. Todo lo que escribiré nace de mi propio criterio y no tengo conflicto de intereses.

Tipos de métodos anticonceptivos.

Los métodos anticonceptivos son un conjunto de medidas (mecánicas, farmacológicas, etc.) diseñadas con la finalidad de prevenir y evitar embarazos. Hay varios tipos de métodos anticonceptivos, cada uno con una efectividad y seguridad distintas, y cada uno tiene una forma particular de funcionar.

Hay muchas formas de clasificar a los métodos anticonceptivos. Hay métodos irreversibles (como la salpingectomía o “ligadura de trompas”) y métodos reversibles. Para estos métodos reversibles existen una serie más de sub-clasificaciones, pero una que a mí se me hace muy cómoda es la que diferencia los métodos hormonales de los no hormonales. Ya me tomaré un tiempo para hablarles de los métodos hormonales, así que por ahora vamos con los que no lo son.

El coitus interruptus es el método más popular. Consiste en retirar el pene de la vagina antes de la eyaculación para que el semen no entre en la vagina y los espermatozoides no alcancen a fecundar al óvulo. Este método es gratis (obviamente) y tiene entre 72 y 85% de efectividad. Esto quiere decir que de 100 parejas utilizando el coitus interruptus como método anticonceptivo en un año, entre 15 y 28 mujeres saldrán embarazadas durante ese año. Ese margen de error es lo suficientemente amplio como para no confiar en él.

El condón o preservativo masculino es uno de los métodos más populares por su accesibilidad, facilidad de uso y coste. Consiste en una capa de látex u otro material confeccionados de manera que calcen sobre el pene. El semen expulsado durante la eyaculación se mantiene en un reservorio que se encuentra en la punta del condón y así se evita que los espermatozoides lleguen a fecundar al óvulo.

La efectividad del condón es cercana al 90% (10 de cada 100 personas utilizando este método durante un año tendrán un embarazo durante ese mismo año) pero ese porcentaje de efectividad tiene que ver con diferentes variables, y una de las más importantes es el conocimiento relacionado a su colocación. Hay muchos vídeos y panfletos que explican exactamente cómo hacerlo, así que no me voy a detener acá, pero es importante saber que la efectividad aumenta al colocar correctamente el preservativo.

Otra cosa importante que quiero mencionar en relación al preservativo es que es el único método que protege contra enfermedades de transmisión sexual, incluyendo el VIH. Por supuesto, para prevenir un contagio, no deberías dar sexo oral sin condón –que ya sé que es un deal-breaker, pero lo único que vas a conseguir si haces esto es que la papilomatosis te crezca en la garganta en vez del cuello uterino– ni tener sexo anal sin preservativo.

Mi recomendación particular para ustedes es que utilicen condón siempre, especialmente si el sexo es casual, si conocen poco a su pareja, o si saben que la persona con la que estarán fue diagnosticada con alguna enfermedad de transmisión sexual en los últimos tres meses. Aclaro este punto de los últimos tres meses porque mucha gente piensa que lo peor que puede pasar si no usan condón es quedar embarazadas o contagiarse de VPH o VIH. Evidentemente, eso es lo más grave, pero les aseguro que la gonorrea y el herpes genital no son particularmente encantadores.

Existe un condón femenino que no se comercializa acá en Venezuela. Hace exactamente lo mismo que el condón masculino, solo que se introduce en la vagina y es un poco más costoso. Además, es menos efectivo para evitar embarazos y contagios de enfermedades de transmisión sexual.

El diafragma vaginal es un disco elaborado usualmente con silicón que se inserta en la vagina un par de horas antes del coito, y que actúa como método de barrera evitando que los espermatozoides lleguen más allá de cuello uterino. Yo nunca lo he utilizado –hasta donde sé, tampoco se comercializa en Venezuela– pero muchos testimonios dicen que es cómodo, y su efectividad oscila entre 88 y 94%. Es ideal para mujeres que no toleran la terapia hormonal y para parejas que no quieren tener hijos pero que sí quieren tener sexo sin condón. Por supuesto, el diafragma no te protege contra infecciones de transmisión sexual, así que yo no lo utilizaría con alguien a quien acabo de conocer.

El diafragma usualmente se utiliza en combinación con sustancias espermicidas. Estas sustancias están disponibles en varias presentaciones, y una de las más populares es la del lubricante que trae nonoxinol-9. Acá en Venezuela la marca Lubrix comercializa este tipo de anticonceptivos. Los espermicidas son sustancias tóxicas para los espermatozoides y, como las sustancias tóxicas que son, impiden que éstos se muevan correctamente, muchas veces lesionando su membrana celular. Pero así como lesionan la membrana celular del espermatozoide, lesionan también el resto de las células que consiguen a su paso, incluyendo las células del epitelio vaginal y del endo y exocérvix.

Luego de utilizar espermicidas durante una relación sexual, muchas mujeres experimentan infecciones vaginales debido a alteración del pH vaginal. Como el espermicida lesiona el epitelio vaginal –que es la primera barrera de protección contra los organismos que causan infecciones– el uso de espermicidas está relacionado con un incremento en el riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual, uretritis y cervicitis.

En el último lugar de esta lista de métodos no-hormonales tenemos al método del ritmo. Si bien yo no lo recomiendo como método único, me parece que es importante tomarlo en cuenta, tanto para encuentros sexuales casuales como para relaciones más largas.

El ciclo menstrual de la mujer se corresponde con cambios cíclicos en las hormonas sexuales segregadas según el eje hipotálamo-hipófisis. Estos cambios hormonales inducen, a su vez, cambios en los ovarios y el endometrio (la capa más interna del útero, donde ocurre la implantación) y cada fase de este ciclo se corresponde con una probabilidad determinada de quedar embarazada.

La mayoría de las mujeres tenemos ciclos de 28-30 días, siendo los días 12-20 del ciclo los que representan un mayor riesgo de embarazo debido a que el ambiente hormonal y estructural durante esos días favorece la unión del espermatozoide con el óvulo, así como la posterior implantación. Esos días de alta probabilidad de embarazo se conocen como ventana de fertilidad, y siempre es importante conocer cuándo estás dentro de la ventana, sea que estés o no buscando un embarazo.

Para saber más o menos cuándo empieza la ventana de fertilidad en cada ciclo, les recomiendo una aplicación móvil llamada Clue. Está disponible para Android y iOS y es la mejor app que yo he conseguido para esto del ciclo menstrual. Es muy explicativa y fácil de usar, y puedes chequear rápidamente si estás o no en días peligrosos justo antes de salir a cenar con quien supones que tendrás relaciones sexuales.

Métodos hormonales.

Al alterar el ambiente hormonal que favorece al embarazo, se pueden alterar también las probabilidades de que un embarazo ocurra. Esta premisa es utilizada tanto por especialistas en fertilidad que buscan que sus pacientes queden embarazadas, como por ginecólogos, médicos familiares y mujeres en general que buscan evitar el embarazo.

Los dos grupos de hormonas sexuales involucrados en el ciclo menstrual son los estrógenos y la progesterona. Cada uno tiene una función y rol en cada etapa del ciclo, favoreciendo u obstaculizando el embarazo según sea el caso. Los estrógenos y la progesterona son producidos en los ovarios, y esta producción está cuidadosamente regulada por el eje hipotálamo-hipófisis que les mencioné en el apartado anterior.

Cualquier enfermedad que altere la función endocrina del hipotálamo de la hipófisis, alterará también la segregación de estrógenos y progesterona, y por eso es tan importante tener una historia médica completa y minuciosa antes de iniciar terapia anticonceptiva hormonal.

En condiciones normales, sin pastillas, el ovario libera estas hormonas y ovula una vez cada mes. El principio de los métodos anticonceptivos hormonales es dotar al cuerpo de una fuente exógena de hormonas para que el ovario repose y no ovule. Así, el mecanismo de acción de las píldoras anticonceptivas, los parches, el anillo vaginal y las inyecciones, consiste en prevenir la ovulación. Si el óvulo no madura, no se puede fecundar, luego el embarazo no ocurre.

Otros mecanismos como el espesamiento del moco cervical también ayudan a la meta anti-conceptiva, pero el mecanismo principal consiste en inhibir la ovulación.

Existen métodos anticonceptivos que tienen ambas hormonas, y otros que solo contienen progestágenos –sustancias estructural y funcionalmente similares a la progesterona–. De la anticoncepción hormonal combinada (que incluye estrógenos y progestágenos) hay píldoras, parches, inyecciones mensuales y anillos vaginales. Este tipo de anticonceptivos se clasifica, a su vez, en métodos de alta dosis de estrógenos y métodos de baja dosis de estrógenos.

Los de alta dosis de estrógenos contienen, en su mayoría, 30 microgramos (mcg) de etinilestradiol. Esta molécula es un estrógeno sintético cuya seguridad ha sido comprobada innumerables veces durante los últimos 20 años. Sus efectos adversos son raros, pero son más prevalentes a medida que la dosis de etinilestradiol aumenta.

Esta dosis alta es ideal para mujeres que producen pocos estrógenos o que ameritan altas dosis, como es el caso de las mujeres con síndrome de ovario poliquístico sintomático, que necesitan poner en reposo a sus ovarios para evitar episodios de sangrado y dolor pélvico.

Las píldoras de alta dosis de estrógeno más populares incluyen Belara®, Genesa®, Femelle 30®, Caricel®, Minigynon® y Sinovul®. Los parches Evra® también funcionan con esta dosis alta de estrógenos.

Las píldoras de alta dosis de estrógenos están contraindicadas –es decir, prohibidas– en algunos casos particulares, como el caso de mujeres que sufren de migraña. Las mujeres que sufrimos de migraña podemos tomar un máximo diario de 20mcg de etinilestradiol. Al tomar dosis altas de estrógenos, los episodios de migraña aparecerán con más frecuencia y el riesgo de ictus o enfermedad cerebrovascular (lo que la gente conoce popularmente como ACV) aumentan considerablemente.

Si sufres de migraña, o si has intentado tomar píldoras anticonceptivas de dosis alta y has experimentado náuseas, dolor de cabeza, vómitos, cansancio, hipersensibilidad en las mamas o algún otro efecto adverso, es conveniente que intentes con algún método que tenga baja dosis de estrógeno.

Antes de continuar, quiero detenerme a aclarar que si sufres de síndrome de ovario poliquístico, la dosis baja de estrógenos sigue siendo igualmente efectiva para tratar los síntomas. Por tomar menos dosis de estrógenos no vas a tener un efecto inferior o insuficiente, o al menos así ocurre en la mayoría de los casos. Aprovecho para recordarles que es importante que se chequeen con su ginecólogo y no tomar este post como una guía absoluta, sobre todo si padecen de quistes en los ovarios o alguna otra condición.

Los métodos con baja dosis de estrógeno incluyen el anillo vaginal NuvaRing® (que libera 15mcg de etinilestradiol al día) y píldoras como la Yaz®, Minigynon BD®, Levora®, Ciclidon®, Yasmin® y Femelle 20®.

Como mencioné antes, los anticonceptivos combinados con baja dosis de estrógenos son indicados tanto para anticoncepción, como para mujeres que sufren otras dolencias. El aporte de etinilestradiol suele ser suficiente, pero seguro, de modo que el objetivo terapéutico se alcanza con facilidad.

Por último, existen los métodos hormonales que solo contienen progestágenos. Estos están indicados solo con fines anticonceptivos, ya que al no tener etinilestradiol no son útiles para el tratamiento de condiciones y patologías que ameritan de administración exógena de estrógenos. Entre los métodos anticonceptivos de progestágenos solos hay píldoras (POP, progestogen-only pill) como la Cerazette® y la Micronor®; así como otros métodos como el caso del famoso implante subdérmico Implanon®.

Un dato importante sobre los anticonceptivos que solo contienen progestágenos es que su mecanismo de acción es ligeramente distinto. Si has utilizado píldoras anticonceptivas combinadas, sabrás que el paquete contiene un número determinado de pastillas activas (con hormonas) y otro número de pastillas placebo (sin hormonas). En el caso del Minigynon, por ejemplo, son 21 píldoras activas seguidas de 7 días de descanso en los que no tomas ninguna píldora.

Luego de los días de descanso, la mujer usualmente experimenta un sangrado vaginal que se corresponde con el día 1 del ciclo menstrual. Este sangrado se llama sangrado por deprivación, pues ocurre cuando el endometrio deja de recibir la carga hormonal provista por las píldoras, de modo que se desprende y sangra.

Pero en el caso de las POP esto no ocurre. El Cerazette® trae 28 píldoras, todas con desogestrel (progestágeno) que deben tomarse diariamente. Al terminar una caja, debes empezar inmediatamente la próxima sin días de descanso.

Las POP, el Implanon y el resto de los métodos hormonales de esta categoría “engañan” al cuerpo. No se trata solo de impedir la ovulación, sino que al mantener los niveles séricos de progestágenos un poco más elevados de lo normal, el cuerpo cree que está embarazado y no ovula. Asimismo, el endometrio no se rige por el ciclo hormonal normal, de modo que no se hace apto para la implantación. Y como no hay días de descanso y no hay suspensión de la carga hormonal, no hay sangrado por deprivación, y la mujer no sangra. Si alguna vez has deseado no menstruar, quizás las POP o cualquier método de progestágenos sea lo que  buscas.

¿Cuál es mejor?

Como puedes ver, la información sobre métodos anticonceptivos es abundante, y cada uno tiene indicaciones, contraindicaciones y consideraciones particulares. Por eso es tan importante acudir a consulta con el médico, que éste elabore una historia clínica detallada, y que realice los exámenes complementarios que considere pertinentes para cada caso. Ningún cuerpo es igual y los tratamientos deben individualizarse, más aún en estos casos donde se quiere evitar la concepción.

No existe un método universalmente mejor que los demás, porque lo que le funciona a tu vecina no necesariamente va a funcionarte a ti. Yo podría escribir 2300 palabras más sobre mi experiencia con las píldoras anticonceptivas, pero eso da exactamente igual. Mi experiencia con Yaz y Femelle 20 fue magnífica, pero puede que tú, que me estás leyendo, tengas historias de terror con esas mismas píldoras.

Todos los medicamentos cargan con un riesgo –alto, medio o bajo– de producir efectos adversos. No existe un método anticonceptivo exento de estos riesgos. El condón de látex puede provocar una reacción desfavorable en los alérgicos al látex, el espermicida te puede hacer susceptible a una infección vaginal, el implante te puede causar una reacción local, y los anticonceptivos con estrógenos aumentan el riesgo de cáncer de mama cuando son tomados por más de 5 años.

Cualquier persona que te diga que hay un método anticonceptivo inocuo te está mintiendo, especialmente cuando se trata de métodos hormonales, y muy particularmente cuando se trata de métodos combinados. No te voy a repetir los prospectos que vienen en las cajas de las pastillas anticonceptivas donde te dicen que el etinilestradiol está contraindicado en mujeres con antecedentes de enfermedad tromboembólica, porque ese prospecto lo ha leído todo el mundo y están disponibles en internet. Lo que quiero decir es que sí existen riesgos y no hay una fórmula o técnica única para conocer cuál será el tuyo, sobre todo si es primera vez que usas un método anticonceptivo hormonal.

Cada método anticonceptivo reversible tiene ventajas y desventajas. Luego de que el médico y la paciente repasan los antecedentes familiares y personales y evalúan los riesgos directamente relacionados con los métodos anticonceptivos, la consideración que sigue en orden de importancia es la tolerancia de la mujer hacia las hormonas contenidas en la píldora, el implante o el parche. Yo nunca sufrí de ningún efecto adverso, pero hay mujeres que no toleran ni siquiera dosis bajas de estrógenos. Estas son mujeres que deben tomar POP o colocarse el implante subdérmico de progestágenos.

Luego de la tolerancia, es importante saber qué tan cómoda se sentirá la paciente –que vienes siendo tú– con el método anticonceptivo. Muchas mujeres no se sienten cómodas con la idea de meter hormonas sintéticas en su cuerpo, y muchas otras no quieren tomar POP porque piensan que no menstruar es anti-natural, o que tiene algo malo. Muchas otras no quieren tener un implante irremovible en el brazo, y algunas otras no quieren saber siquiera cómo se coloca el anillo vaginal.

Todas estas consideraciones son válidas y nadie puede cuestionar tu desconfianza o tu incomodidad hacia ciertos métodos. La decisión –y, por lo tanto, la responsabilidad– finalmente es tuya.

Desde mi punto de vista, el método más seguro es el de las píldoras con baja dosis de estrógeno. Si existe algún efecto adverso, basta con no tomar la siguiente píldora. El sangrado mensual se mantendrá más o menos igual y el ciclo se hará regular. Además, esa dosis baja de estrógenos es más que suficiente para asegurar la anticoncepción sin poner a la mujer en demasiado riesgo de efectos adversos como la ganancia de peso o la irritabilidad.

Pero el problema con estas píldoras es que requieren una administración regular. La mujer debe tomarlas todos los días a la misma hora, sin excepción, porque de lo contrario la efectividad puede disminuir. Esto puede representar un verdadero problema para quienes se olvidan de las cosas y no se hacen la costumbre de poner alarmas recordatorias.

Esta dependencia hacia la memoria de la paciente es uno de los beneficios más importantes del Implanon®. El implante subdérmico se coloca una sola vez, dura tres años, y la liberación prolongada del progestágeno ocurre sin que la mujer deba intervenir o recordar nada. La duración del implante lo hace también más costo-efectivo en relación con las píldoras o parches: la inversión inicial que haces con el Implanon®, aunque más alta, termina siendo menos que lo que gastarías comprando píldoras anticonceptivas en la farmacia durante 36 meses de tratamiento oral.

¿Qué hacer si vives en Venezuela?

Lamentablemente, los controles de precios y de importaciones han creado caos en diferentes mercados, y la salud no es la excepción. Todos los que vivimos en Venezuela conocemos la escasez de medicamentos, y a todos nos afecta en mayor o menor medida.

Yo pasé más de tres años tomando Yaz® o Femelle 20®, según las consiguiese en el mercado. Eventualmente no las conseguí más y dejé de tomarlas, pero todo lo que no sufrí durante el tratamiento anticonceptivo, lo sufrí cuando lo dejé. Falta de energía, náuseas, dolor de cabeza, irritabilidad, sangrado menstrual abundante. Puedes imaginar cualquier efecto adverso, que yo los tuve todos.

No conseguí las Yaz® nunca más, pero sí conseguí el Minigynon BD® en algunas farmacias. Para comprarlas a precio regulado necesitaba récipe médico original (cosa que para mí no representa un problema) pero solo podía comprar una caja al mes, así que más pronto que tarde las abandoné por las que tomo ahora que son las Cerazette.

Hay muchas personas que se dedican a comprar los medicamentos a precio regulado para posteriormente re-venderlas más adelante con una ganancia enorme. Si el precio marcado es de Bs.390 (Minigynon®) las venden en Bs.6000. Las Yaz® me las han ofrecido hasta en Bs.9000.

Es todo un negocio, y hay una red impresionante de médicos, farmacéuticos, cajeros de farmacias, administradores y vigilantes involucrados. En Maracaibo, que es donde yo vivo, es más fácil conseguir drogas ilícitas –marihuana, cocaína, 2C– que medicamentos. Lo que el chavismo puso difícil, el re-vendedor lo pone aún peor.

Si padeces de síndrome de ovario poliquístico o de alguna condición relacionada con tu ciclo menstrual, y tu médico te indicó una marca específica de pastillas, lamentablemente debo exhortarte a que sigas buscando esas píldoras y las pagues al precio que sea. Se trata de tu salud y no deberías jugar con tu tratamiento.

En cambio, si tomas píldoras solo por anticoncepción, el panorama se hace un poco menos sombrío. En primer lugar, puedes perfectamente utilizar algún método no hormonal, o una combinación de ambos, como el caso del condón + método del ritmo, por ejemplo. Al utilizarlos bien, la probabilidad de quedar embarazada se reduce considerablemente.

En segundo lugar, el cambio de marca o de compuesto no representa un riesgo considerable en términos de anticoncepción. Lo que quiero decir con esto es que, por mucho que moleste cambiar cada dos o tres meses de píldora, el riesgo de quedar embarazada no aumenta si sigues las instrucciones al pie de la letra.

La mayoría de las píldoras anticonceptivas se empiezan a tomar el primer día de la menstruación, o el día inmediatamente siguiente al último día que tomaste una pastilla “activa”. Si tomaste la última pastilla activa de la Yaz® hoy, mañana puedes tomar la primera de Cerazette® sin ningún problema, y solo deberías cuidarte con un método extra (preservativo, por ejemplo) durante los dos primeros días. Por lo demás, la eficacia de la píldora como método anticonceptivo único se mantiene en 99% así hayas cambiado de etinilestradiol + drospirenona a desogestrel solo.

Cada píldora tiene sus indicaciones particulares, así que yo recomiendo buscar la siguiente caja unos 7 o 10 días antes de que se termine la que estás tomando actualmente. Así tienes tiempo de leer el prospecto interno de la nueva anticonceptiva para saber con exactitud cuándo empezar la nueva caja.

En conclusión, no es necesario pagar sumas absurdas de dinero a re-vendedores en Instagram o Twitter para continuar con las pastillas que te gustan. Entiendo la frustración, porque yo amaba y amo con todo mi corazón a la Yaz®, pero en estos momentos es mejor cambiar de principio activo y utilizar el dinero que ibas a destinar a las pastillas en otras cosas como comida o transporte.

Por supuesto, si ves que el cambio de píldoras te cae mal, queda a tu discreción pagarlas en el mercado negro. Tampoco debes ser tacaña en lo que tiene que ver con tu cuerpo y salud. Pero te aseguro que para la mayoría de los casos estos cambios no representan un problema en calidad de vida.

Espero haber respondido todas las dudas en relación a los métodos anticonceptivos, las píldoras anticonceptivas, el Implanon® y qué hacer si vives en estos momentos en Venezuela y necesitas anticoncepción.

Cualquier duda extra pueden dejarlas en los comentarios. También suelo responder este tipo de dudas por Twitter, en caso de que les interese. No cobro ni divulgo las inquietudes ni los nombres de quienes me preguntan cosas, así que pueden preguntarme lo que sea con confianza.