Guía para el venezolano freelancer (GRATIS)

***ESTE ARTÍCULO FUE ESCRITO EN ENERO DE 2017. UNA BUENA PARTE DEL CONTENIDO YA NO ESTÁ VIGENTE, Y ENTRE ELLAS ESTÁ EL EBOOK QUE PROMOCIONO AL FINAL. EL EBOOK NO ESTÁ YA EN VENTA Y PARA LEERLO DEBES PEDIRLE A ALGUIEN QUE SÍ LO TENGA QUE TE LO REGALE***

El mundo está cambiando y los trabajos tradicionales ya no funcionan como antes. Si, además, vives en Venezuela, estoy segura de que sabes de lo que hablo. No hay un solo trabajo lícito y formal que sea sostenible, y eso hace que muchas personas desesperen y piensen que no hay, ni habrá, manera de vivir bien. Pero lo cierto es que sí existen maneras de aumentar tus ingresos — y la mejor parte es que no necesitas ni siquiera salir de tu casa para obtenerlos.

A principios de 2017 me propuse escribir una guía para que los venezolanos víctimas de la crisis pudiesen trabajar del mismo modo que yo trabajo: por Internet, desde mi casa, y ganando en dólares.

Pero antes de comenzar, deben saber que yo no gano una millonada. Ciertamente mis ingresos son en dólares, pero los mejores meses he percibido entre $144 y $210. La media mensual es de unos $60-70, que son básicamente una limosna si vives en un país normal, pero dada la distorsión generada por el Comandante Intergaláctico y sus controles de divisas, incluso $60 representan un ingreso aceptable.

Otra cosa que deben saber es que esa cantidad de dinero que les menciono la produje mientras cursaba mi último año de carrera universitaria, así que tampoco se trata de ingresos derivados de un trabajo de dedicación exclusiva. Ahora en 2017 me he entregado por completo al trabajo de redacción, y no fue sino hasta recientemente que decidí buscar activamente mis propios clientes y contratos, más allá de los que mi jefe conseguía por mí.

El trabajo por Internet es mi ticket de salida del país, y por eso me lo tomo tan en serio a pesar de no haber visto aún ningún pago de 4 dígitos.

Todo este preámbulo tiene un propósito y es que tú, que me estás leyendo, pongas los pies sobre la tierra incluso antes de empezar a leer lo que tengo que explicarte sobre el trabajo en Internet. Yo no sé cómo ganar miles de dólares al mes, y no sé si alguna vez llegue a hacerlo. Si lo que buscas es amasar una fortuna legendaria, no pierdas tu tiempo y deja de leer justo ahora.

El freelancing.

Un par de veces me han preguntado cuál pienso yo que es el mejor invento de la historia, y siempre respondo que es el Internet. Ya sé que el ábaco y las vacunas esto y aquello, pero si te detienes a pensar que hoy día es posible que una persona en Singapur se comunique a tiempo real con alguien más que vive en Groenlandia, el Internet parece casi un cuento de ciencia ficción.

Gracias a esta conexión a tiempo real con gente de todos los rincones del planeta –excepto de Corea del Norte y Cuba– existe la posibilidad de que tú, como venezolano, colombiano o argentino, puedas trabajar para alguien en España, Malta o Estados Unidos.

Y no estoy exagerando. Esos son los tres países con los que yo, personalmente, he trabajado.

Para conseguir trabajo por Internet, lo primero que debes saber es en qué consiste el freelancing. Es un término que quizás habrás escuchado de 2015 en adelante en la radio nacional, o en las redes sociales de influencers y figuras públicas, pero realmente es una actividad que tiene más de un decenio existiendo y haciéndole la vida conveniente tanto a trabajadores como clientes.

Probablemente ya tú lo sabes, pero igual lo voy a conceptualizar: el freelancing se trata de trabajo remunerado sin vínculo laboral.

El freelancer trabaja para un cliente específico -que bien puede ser otra persona o una organización-, hace el trabajo, recibe la remuneración, y ahí termina la historia. Todo lo que consigues en un trabajo convencional como seguro médico, un escritorio, beneficios al trabajador y bonos por productividad no existen en el freelancing. (Si existen esos bonos, pero los clientes que dan bonos por productividad o por entregar a tiempo son muy raros.)

Por supuesto, está el caso de muchos freelancers que consiguen clientes que son, hasta cierto punto, fijos. Es gente que está lo suficientemente contenta con tu trabajo como para contactarte cada vez que necesite que hagas lo mismo, o algo similar.

Si vas a trabajar por Internet desde la comodidad de tu casa u oficina propia, lo más seguro es que termines siendo un freelancer más, así que más vale que te acostumbres al término y a todo lo que implica.

La estrategia.

Ya he hablado casi 700 palabras y no te he dicho nada sobre cómo ganar dinero por Internet, así que vamos al grano. Hay una serie de pasos que debes seguir, y vamos a repasarlos uno por uno partir de ahora.

Lo primero que debes hacer es armar una lista de las cosas en las que eres bueno o buena. Puede ser una lista de tres cosas, como en mi caso, que solo sé ser médico, escribir y traducir, como puede ser una lista enorme. El asunto es que debes tener claro qué tienes para ofrecer.

Hay muchas formas de hacer dinero por Internet, desde cosas absurdas como ganar $0.0009 por hacer click en diferentes páginas, hasta desnudarte para xHamster o 4cam. Créeme que en el Internet hay lugar y trabajo para todo el mundo.

Pero lo que realmente va a determinar que tu ímpetu de trabajar llegue a convertirse en dinero real no serán solo tus capacidades, sino cómo las vendes.

Sé que habrá mucha gente que pasó tres o cuatro años de su vida estudiando mercadeo, y pido disculpas de antemano si en este artículo banalizo su profesión. No es mi intención, y hay muchos asuntos de métrica y qué sé yo qué otra cosa aburrida que desconozco sobre su oficio, pero lo más honesto es admitir que los fundamentos del mercadeo son una cosa sencillísima que cualquier persona puede entender.

Supongamos que tienes 24 años, eres abogado en Venezuela –título completamente inútil fuera de nuestras fronteras– y que, además, hablas inglés tal como la mayoría de la gente hoy día. Te va bien en el bufete o en la fiscalía, pero quieres ingresos extras, así que decides apuntarte como redactor en estas páginas de freelancing.

Como estás desesperado por tener dinero, empiezas a ofrecer tus servicios de redacción, así como de traductor ENG-SPA. Ya han pasado dos meses y nadie te contrata. El otro día un amigo te pidió ayuda con el abstract de su tesis y te pagó diez mil bolívares por un trabajo que hiciste en veinte minutos, pero desde entonces no has visto luz nunca más.

Puede que tu tecleo sea increíblemente rápido, que tu inglés sea tan bueno que seas casi un nativo, que tu redacción sea impecable, y que tu disposición para trabajar sea tremenda. Pero si no te vendes de la forma adecuada, créeme que nadie te va a considerar para el puesto de redactor, ilustrador, traductor, programador o diseñador de su proyecto.

No te miento cuando te digo que hay millones de personas capaces de traducir del español al inglés (y viceversa) en todo el mundo. Piensa en toda Latinoamérica, más España, más todos esos angloparlantes que aprendieron español y están regados por Norteamérica, Europa y el mundo. Y lo mismo sucede con los redactores creativos. Muchas personas hispano y angloparlantes tienen habilidades de redacción y son capaces de hacer un excelente trabajo.

Es el mismo caso con los ilustradores, diseñadores, web managers, programadores, etc. La competencia es enorme y, como en todo lo demás, el que prevalece es el más fuerte.

Y en el caso del freelancing, el más fuerte es el que se vende mejor. Así que vamos a ir paso a paso por una estrategia que te ayude a hacerlo bien.

Paso 1. Trabaja en inglés.

Lo primero que yo recomendaría es que hagas un cambio de mentalidad y empieces a pensar, hablar y trabajar en inglés. La mayoría de las personas que contestaron la encuesta previa a esta guía tienen un buen dominio del idioma, así que esta sería mi primera recomendación.

Si deseas aclarar que eres políglota y que, por lo tanto, eres útil para proyectos en varios idiomas, lo mejor es que hagas un perfil en inglés donde hagas la acotación de los múltiples idiomas que conoces y dominas.

Te digo esto porque la oferta de trabajos freelance en idiomas diferentes al inglés es mínima, y eso es un obstáculo que fácilmente puedes superar si te dedicas a hacer todo en inglés. Además, por experiencia propia, es más fácil hacer el crossover del inglés al español que viceversa.

Pero despreocúpate. A pesar de haberlo puesto como primer paso, es un paso opcional. Si no te sientes cómodo y prefieres quedarte con el castellano, está bien. Solo deberías tener en consideración que quizás te tome un poco más de tiempo, y que la remuneración que vas a recibir no va a ser constante ni demasiado espectacular.

Paso 2. Elige una actividad.

Este paso es bastante obvio, pero he notado que mucha gente no se lo toma lo suficientemente en serio, y que por eso se quedan atascados en el mismo sitio por meses. Acá te toca elegir qué será exactamente lo que vas a ofrecer, y lo vas a elegir de la lista que hiciste arriba cuando te empecé a hablar de la estrategia.

Es importante que hagas esto, porque puede que seas una persona virtuosa que sepa hacer muchas cosas, pero eso a los clientes no les importa. Lo que es más, no les gusta. Hay una suerte de refrán en inglés que reza “jack of all trades, master of none” que es algo así como “quien mucho abarca, poco aprieta” para referirse a los toderos.

No te ofrezcas a hacer trabajos de traducción, producción musical, ilustración, diseño de páginas web, consultor de finanzas, modelaje de manos, blogger y compositor de baladas. Los clientes no solo van a notar que no sabes qué carajo estás haciendo, sino que notarán que estás desesperado por dinero. Lo que sucede inmediatamente después es que ninguno de estos clientes va a tomarte en serio, y si lo hacen, será para ofrecerte un pago absurdamente bajo. Y tienen razón.

toderos
Así te ves cuando no haces bien este paso.

Así que elige a qué actividad te vas a dedicar y quédate ahí. Hay actividades que funcionan muy bien juntas, por supuesto. Si eres copywriter y ofreces copies tanto en inglés como en español, es coherente y estético que ofrezcas también tus servicios de traducción. Si eres programador web, puedes ofrecerte también para otros servicios relacionados con la programación de páginas web. Lo mismo si eres músico: puedes ofrecer tus servicios de composición y de ejecución al mismo tiempo. Si eres ilustrador, fotógrafo o diseñador, hay varias actividades que de cierta manera se encuentran y van bien juntas.

El asunto es que debes tener muy claro en qué vas a trabajar cuando decidas buscar trabajo por internet.

Paso 3. Elige un nicho.

Este paso es quizás uno de los más importantes, y es igualmente intimidante.

Cuando yo empecé a trabajar en freelancing, por allá a finales de 2013, mi perfil en eLance (lo que ahora es Upwork) era bastante vago. Tuve un solo cliente ahí que me solicitó una traducción de más de 10 mil palabras, y por ese trabajo percibí $20.

Mi problema en aquel momento era que, a pesar de haber elegido la traducción y redacción como actividades, no había elegido un nicho. Por esa razón mi perfil era tan poco atractivo para los clientes, a pesar de que yo cobrara muy por debajo de la media. Era un jack of all trades que no merecía el mínimo respeto porque no tenía idea de lo que hacía.

Para elegir un nicho, lo ideal es que mires a tus conocimientos y las cosas que sabes hacer. Puede que solo sepas redactar, pero que tu hobby sea el cine. ¡Genial! Puedes publicitarte como redactor especialista en cine y televisión.

Te pondré otro ejemplo como el del abogado que le tradujo el abstract a su amigo. En este caso se trata de un estudiante de ingeniería en computación que sabe inglés y español y que, además, es muy bueno escribiendo. Este chico se apuntó a todas las páginas habidas y por haber para freelancers, tiene un perfil en LinkedIn, y está decidido a buscar trabajo.

¿Cómo te presentarías tú, si fueses él, para un trabajo?

Opción A: I’m a hard-working freelance writer with proficient ENG-SPA writing skills, willing to provide my clients with high-quality work delivered in time.

Opción B: I’m a bilingual Computer Engineer student, specializing in writing in-depth IT content for online magazines, forums and blogs.

La primera opción es bastante general y vaga. Estás diciendo que eres capaz de escribir lo que sea, desde fan-fiction de la Caperucita Roja versión porno hasta el pie de foto en Instagram de Kylie Jenner, tanto para su club de fans en Alaska como para el de Barranquilla, porque no olvidemos que dijiste que hablas dos idiomas. En la segunda, en cambio, dejas bastante claro que eres especialista en temas de tecnología, y que te dedicas a escribir sobre esos temas en formatos (y un tono) que se adaptan a revistas virtuales, foros y blogs.

Ahora ampliemos el panorama. Supongamos que yo, Ana Patricia, soy la coordinadora de proyectos en una agencia equis. Hoy mi jefe nos reunió porque vio la película de Steve Jobs con Michael Fassbender, y eso hizo que se le ocurriese abrir un sitio web donde se hable de tecnología. Artículos, tutoriales, noticias. Todo. Mi jefe quiere que este nuevo proyecto sea un sitio de calidad, y nos da un presupuesto y una fecha tope de siete meses para llegar a un número estimado de visitas por día y conseguir patrocinadores importantes. A mí me parece una tontería, pero toca hacer caso.

En la agencia empezamos a buscar recursos para que el sueño de nuestro jefe se haga realidad, y los redactores son parte de esos recursos. Después de todo, es un sitio web de artículos y noticias, y tanto artículos como noticias necesitan ser contados con palabras.

Voy a una de estas páginas de freelancers, cuelgo mi propuesta, y recibo cientos de postulaciones. Entre ellas, me llega la Opción A y la Opción B.

¿Cuál de las dos propuestas me va a llamar más la atención? ¿La del que escribe de todo pero de nada, o la del que dice que es estudiante de ingeniería en computación y especialista en temas de tecnología?

Pues, el cliente siempre va a elegir al redactor que se especializa en lo que está buscando, así que yo contrataría al redactor de la opción B. En este caso se trata de la misma persona vendiéndose de dos maneras diferentes, pero imagina por un momento que el escritor de la Opción A fuese mejor, más eficiente, más inteligente, más locuaz y más rápido que el de la Opción B. Aún así, el de la Opción B va a conseguir trabajos más rápido –y con mejor remuneración– sencillamente porque supo cómo publicitarse.

Si suena o es injusto, es lo de menos. Así funcionan las cosas y deberías tomarte un momento para digerir esto que te acabo de decir y trabajar en función a ello.

Sé que es una decisión difícil, pero permíteme darte ánimos. Cuando yo retomé el trabajo de redactora freelance en julio de 2016, tenía dominio sobre pocas cosas, y estaba segura de que ninguna de ellas le interesaría a ningún cliente. Mi primer trabajo como redactora consistió en reseñar casinos en línea, máquinas tragamonedas y proveedores de software para casinos.

A mí no me gustan las apuestas, así que podrás imaginar que jamás he puesto un pie en un casino, ni he apostado en línea, ni tenía la más mínima idea de cómo se hacían estos juegos. Pero lo que hice fue tomarme un fin de semana para investigar exclusivamente sobre esas cosas. Un par de meses después, yo estaba entregando 18 artículos semanales, de 600-700 palabras cada uno.

Por supuesto, en ese caso particular yo no busqué ese trabajo. Jamás apliqué para la posición de redactora, sino que la oportunidad llegó a mí y yo la tomé. Pero recientemente, cuando decidí salir sola al mundo del freelancing, tuve que armarme de otra estrategia. Siendo médico, decidí dedicarme a redactar sobre salud. Dentro del mundo de la redacción hay muchas sub-clasificaciones, y decidí dedicarme al copywriting, y del copywriting elegí específicamente al que se corresponde a estrategias de marketing B2C (business-to-consumer).

En todas mis redes y perfiles de trabajo, mi título o encabezado se ve más o menos así:

M.D. | B2C Health Copywriter | ENG-SPA Translator

Y gracias a ese encabezado conseguí ganar en cuatro días lo que antes ganaba en tres semanas o un mes. La mayoría de mis clientes piden copies de salud, salud mental, o copies que le den ese enfoque a algún tema en específico. Si hubiese puesto “Writer | Translator” estoy segura que jamás hubiese logrado eso. Y digo que estoy segura porque así describía yo mi actividad y nicho en 2013 y, como te conté ya, no funcionó.

Así que mi recomendación es: tómate unos días para investigar sobre el nicho que te interesa. Si eres diseñador gráfico y quieres dedicarte al nicho de identidad corporativa, busca, lee y nútrete con todo lo que puedas. Blogs, foros, YouTube, Behance… todo vale. Si, en cambio, te va más el asunto del diseño editorial, haz lo mismo. Investiga todos los días y asegúrate de saber más de lo necesario.

En resumen, elige un nicho y quédate ahí. Eso hará que tu camino sea mucho más fácil. Si yo hubiese sabido eso en diciembre de 2013, cuando me propuse intentarlo con esto del freelancing por primera vez, no hubiese pasado casi tres años inactiva en el negocio y hoy tuviese más credibilidad. Yo lo aprendí a los golpes, pero tú ya lo sabes porque te lo estoy contando. No tienes excusas.

Paso 4. Networking, networking, networking.

Ya llegamos a la parte más interesante de todo este asunto del trabajo por Internet. ¿Recuerdas lo que dije al principio sobre el singapurense y el groenlandés hablando en tiempo real gracias al Internet? De no ser porque ambos buscaron activamente hacerlo, probablemente esa conexión no se hubiese logrado jamás.

Mi abuelo paterno decía que más vale tener buenos amigos que mucho dinero. Podemos tomar las palabras de mi abuelo y aplicarlas a la faceta laboral, y créeme que todos estaremos de acuerdo en la importancia de las conexiones y contactos. El trabajo es una actividad social y, como tal, amerita que te conectes efectivamente con gente.

Me siento casi tonta intentando explicar por qué hoy es imprescindible tener presencia en redes sociales, así que me enfocaré solo en las que se relacionan con el trabajo que les estoy explicando. Ábrete un perfil en LinkedIn y otros más en Upwork, Fiverr o cualquier otro sitio dedicado a conectar clientes y freelancers. Aplica todo lo que te he explicado hasta ahora: habla en inglés, elige tu actividad o actividades, elige un nicho.

Acá en Venezuela LinkedIn no es importante, y mucha gente lo pasa por alto. Pero si estás buscando trabajar y ganar en dólares, créeme que no te va a contratar ningún venezolano. Si quien te contrata es una persona seria o al menos suspicaz, va a poner tu nombre en Google, y si no consigue un perfil en LinkedIn o algún respaldo de que eres lo que dices que eres, puedes ir despidiéndote de la mitad de los potenciales trabajos que querías para ti.

Así que lo siguiente es poner tu nombre real y una buena foto de perfil. En esa foto de perfil es sumamente importante que tu rostro sea visible, y que tu semblante se corresponda con la actividad que te dedicaste a realizar.

Si te vas a dedicar a escribir sobre salud y estilo de vida, sonríe. Si vas a traducir documentos legales, puedes sonreír o no, siempre y cuando procures tener un semblante profesional. Si vas a producir música o a dedicarte a algo inherentemente creativo, pues ponte creativo. Puedes sonreír, hacer una mueca, subir alguna fotografía con tu instrumento, etc. Recuerda que todo se trata de vender, y tu foto no es la excepción.

En el tagline o job title, puedes utilizar la “plantilla” que te enseñé más arriba cuando te hablé de la mía. Recuerda enfocarte en una sola actividad, o actividades relacionadas, y recuerda también tu nicho. Yo recomendaría algo más o menos así:

Computer Engineer | B2B IT Copywriter | ENG-SPA Translator

Lawyer | Legal ENG-SPA Translator

Digital Marketing Strategist | B2C Copywriter

Creative Writer | Author

Graphic Designer | Illustrator | Audiovisual Producer

Una vez que hayas hecho eso, que es lo básico, rellena la información sobre tu formación académica y trabajos anteriores. En el caso de LinkedIn, permítele que acceda a tus contactos de correo electrónico para hacerte sugerencias. Agrega a quien te parezca pertinente, busca en LinkedIn Groups, agrega aún más gente, acepta las conexiones que te soliciten los demás. Tú tómate en serio eso que decía mi abuelo.

Mucha gente recomienda hacerse un website exclusivamente para publicitarse como freelancer. Si me haces caso y empiezas a googlear sobre tu actividad y nicho, verás que casi todos los “expertos” te recomendarán abrirte uno.

No voy a negar que tener un website te suma muchos puntos a favor, sobre todo porque es importante mostrar en vez de hablar, y un sitio web con portafolio incluido es una excelente presentación. Un website propio es especialmente útil si trabajas en las áreas de programación web o diseño web por razones que son obvias.

Sin embargo, debes tomar en cuenta que abrirse una página web amerita de una inversión inicial para pagar por un dominio y algún servicio de hosting. Por esa razón, yo no lo recomiendo, o al menos no por los momentos. Primero, porque si estás leyendo esto es porque necesitas ingresos, no deudas. Segundo, porque es normal que tus inicios como freelancer sean un poco torpes. Si no tienes aún muy claro tu nicho, tu actividad, y lo que te hace destacar, no merece la pena hacer una inversión de esa magnitud en una página web que probablemente verás con asco y vergüenza dentro de un año.

Saliéndonos de ese punto controversial sobre si abrirse o no un website, me permito darte un consejo que no muchas otras personas sabrán darte: no busques contactar y establecer relaciones solo con gente que esté relacionada con tu actividad o nicho. Mientras más amplia sea tu network, mejor. Por ejemplo, si eres redactor –sea copywriter, creativo o editorial– una movida inteligente es hacer conexión en LinkedIn con programadores web, diseñadores gráficos y demás personas que trabajen, en mayor o menor medida, con lo que tú haces.

Esto es de mucha ayuda porque muchas veces estas personas reciben propuestas de clientes que tienen un proyecto particular, y no es raro que estos clientes pregunten a sus propios freelancers si conocen o pueden recomendar a alguien para el resto de las cosas que necesitan. Yo lo he hecho, y también he tenido trabajos gracias a que alguien más me recomendó, así que esto de establecer redes con todo tipo de personas es más importante de lo que parece.

Ya para terminar, hay una última cosa que quiero aconsejarte: habla sobre lo que haces. Me refiero a aplicar algo así como una versión lite del marketing boca-a-boca (word-of-mouth marketing) porque se trata de hablar tú mismo de lo que haces, no solo con gente del medio, sino con toda la gente.

Yo estoy acá hablando sobre trabajar en línea porque he hablado de mi trabajo innumerables veces, tanto en redes sociales como en reuniones con amigos y conocidos. Tú estás acá porque me has escuchado decirlo o porque alguien más te habló de mí, de lo que hago, y de que quizás podía interesarte esta guía. Todo eso ya es, por sí mismo, muy importante. Pero hay algo aún más importante que todo lo que dije: mi trabajo como redactora de casinos en línea lo obtuve gracias a esto de hablar de lo que hago.

Mi amigo Alexander sabía que yo escribía, que hablaba inglés, y que necesitaba trabajar. Fue así como un buen día me ofreció redactar para él y ganar en dólares. Yo no lo podía creer. Lo único que él sabía era que yo redactaba bien y que dominaba el idioma. Lo único que yo sabía es que había que escribir 700 palabras y entregar las reseñas los viernes. Pero a pesar de esto, obtuve el trabajo, y me quedé ahí un buen tiempo. Aún hoy día sigo trabajando con Alexander con bastante regularidad, y es quizás la persona más importante de toda mi network.

Pero hablemos de números. Durante mi primer mes como redactora freelance en 2016 hice $26. Es una suma diminuta y casi ridícula, pero no solo salvó mi pellejo, sino el de mi familia. El mes siguiente hice $72. Cada día me volvía más rápida y más ágil redactando sobre el que era mi nicho en aquel momento, hasta que finalmente llegué a ganar entre $144 y $210 al mes, y gracias a eso he resuelto infinidad de cosas en mi vida cotidiana.

Siempre digo que el trabajo por Internet es mi ticket de salida del país, y todos los días me convenzo de esto. Gracias a esas sumas de dinero que en un país de verdad se me harían insuficientes, he logrado vivir en Venezuela comiendo tres veces al día, además de adelantar documentos que debo poner en orden para emigrar.

Estudié por seis años y medio, pero no importa cuántos trabajos consiga en hospitales, clínicas, ambulatorios y centros de salud ocupacional. La cruda verdad es que jamás se me haría posible ganar lo que yo gano ahora si me cruzase de brazos y me dedicase a ser médico sin ingresos extra. Si eres abogado, profesor, ingeniero, administrador o contador, seguro te pasa lo mismo.

Sé que hay muchas personas padeciendo lo mismo que yo padecí a mediados de 2016, y por eso quise tomarme el tiempo y el trabajo de escribir todo lo que he dicho hasta ahora. Me gustaría que tomes esto no solo como una guía rápida para trabajar en Internet, sino también como un testimonio y una palmadita de ánimo en la espalda.

Como ves, no se trata de dinero fácil. Hay muchas cosas que pensar y planificar para hacer un buen trabajo. Tampoco se trata de hacerse millonario, pero tanto tú como yo merecemos una remuneración digna, y no un salario devaluado que consiste mayormente en tickets de alimentación como si uno fuese un animal.

Esta guía me tomó más de cuatro mil palabras y sé que di demasiada información que quizás te tome un buen rato digerir. Tómate tu tiempo y plantéate armar una estrategia sin pausa, pero sin prisa. Sin embargo, también sé que tienes muchas preguntas sobre esto del trabajo por Internet, y por eso decidí hacer una segunda guía en formato e-book que estará disponible a partir del viernes 10 de febrero de 2017.

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El e-book “Guía paso-a-paso para el venezolano freelancer” profundiza en cada una de las cosas que te comenté hoy y cubre otros puntos nuevos que no mencioné. Así, este e-book incluye:

  • Lista de actividades y nichos más rentables.
  • Cómo hacer que tu perfil resalte en sitios para freelancers.
  • Cómo identificar a los buenos clientes.
  • Estrategias efectivas para buscar clientes.
  • Cómo manejar tus invoices en dólares y transformarlos en bolívares.
  • Ejemplos y plantillas para postularte a vacantes en sitios para freelancers.
  • Ejemplos y plantillas de correos electrónicos destinados a potenciales clientes.
  • Guía rápida y sencilla para hacer tu página web.
  • Muchas otras estrategias, recursos y consejos.

Por supuesto, todo lo que incluyo en la guía está aprobado por mí. En el caso de los ejemplos, se trata de plantillas que han sido redactadas por mí misma y que me han conseguido clientes y contratos. Las estrategias para buscar clientes son las que yo uso, y las aprendí luego de incontables golpes y desencantos. Lo mismo con lo que recomiendo para un perfil que resalte entre todos los demás.

 

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Lo que debes saber sobre los anticonceptivos.

Casi todos los días recibo preguntas en Curious Cat o en los mensajes directos de Twitter sobre pastillas y métodos anticonceptivos, así que decidí unificar la información en un solo lugar para no repetir lo mismo mil veces, y para que las que aún no me han preguntado por vergüenza o quién sabe qué, tengan un recurso fácil de entender a la mano.

Antes de empezar a leer, debes saber que este post no reemplaza a una consulta médica. Para saber exactamente cuál es el mejor método anticonceptivo en tu caso particular, te aconsejo visitar a tu ginecólogo o médico familiar de elección.

También quiero aclarar que ningún laboratorio me ha pagado por decir lo que diré acá. Todo lo que escribiré nace de mi propio criterio y no tengo conflicto de intereses.

Tipos de métodos anticonceptivos.

Los métodos anticonceptivos son un conjunto de medidas (mecánicas, farmacológicas, etc.) diseñadas con la finalidad de prevenir y evitar embarazos. Hay varios tipos de métodos anticonceptivos, cada uno con una efectividad y seguridad distintas, y cada uno tiene una forma particular de funcionar.

Hay muchas formas de clasificar a los métodos anticonceptivos. Hay métodos irreversibles (como la salpingectomía o “ligadura de trompas”) y métodos reversibles. Para estos métodos reversibles existen una serie más de sub-clasificaciones, pero una que a mí se me hace muy cómoda es la que diferencia los métodos hormonales de los no hormonales. Ya me tomaré un tiempo para hablarles de los métodos hormonales, así que por ahora vamos con los que no lo son.

El coitus interruptus es el método más popular. Consiste en retirar el pene de la vagina antes de la eyaculación para que el semen no entre en la vagina y los espermatozoides no alcancen a fecundar al óvulo. Este método es gratis (obviamente) y tiene entre 72 y 85% de efectividad. Esto quiere decir que de 100 parejas utilizando el coitus interruptus como método anticonceptivo en un año, entre 15 y 28 mujeres saldrán embarazadas durante ese año. Ese margen de error es lo suficientemente amplio como para no confiar en él.

El condón o preservativo masculino es uno de los métodos más populares por su accesibilidad, facilidad de uso y coste. Consiste en una capa de látex u otro material confeccionados de manera que calcen sobre el pene. El semen expulsado durante la eyaculación se mantiene en un reservorio que se encuentra en la punta del condón y así se evita que los espermatozoides lleguen a fecundar al óvulo.

La efectividad del condón es cercana al 90% (10 de cada 100 personas utilizando este método durante un año tendrán un embarazo durante ese mismo año) pero ese porcentaje de efectividad tiene que ver con diferentes variables, y una de las más importantes es el conocimiento relacionado a su colocación. Hay muchos vídeos y panfletos que explican exactamente cómo hacerlo, así que no me voy a detener acá, pero es importante saber que la efectividad aumenta al colocar correctamente el preservativo.

Otra cosa importante que quiero mencionar en relación al preservativo es que es el único método que protege contra enfermedades de transmisión sexual, incluyendo el VIH. Por supuesto, para prevenir un contagio, no deberías dar sexo oral sin condón –que ya sé que es un deal-breaker, pero lo único que vas a conseguir si haces esto es que la papilomatosis te crezca en la garganta en vez del cuello uterino– ni tener sexo anal sin preservativo.

Mi recomendación particular para ustedes es que utilicen condón siempre, especialmente si el sexo es casual, si conocen poco a su pareja, o si saben que la persona con la que estarán fue diagnosticada con alguna enfermedad de transmisión sexual en los últimos tres meses. Aclaro este punto de los últimos tres meses porque mucha gente piensa que lo peor que puede pasar si no usan condón es quedar embarazadas o contagiarse de VPH o VIH. Evidentemente, eso es lo más grave, pero les aseguro que la gonorrea y el herpes genital no son particularmente encantadores.

Existe un condón femenino que no se comercializa acá en Venezuela. Hace exactamente lo mismo que el condón masculino, solo que se introduce en la vagina y es un poco más costoso. Además, es menos efectivo para evitar embarazos y contagios de enfermedades de transmisión sexual.

El diafragma vaginal es un disco elaborado usualmente con silicón que se inserta en la vagina un par de horas antes del coito, y que actúa como método de barrera evitando que los espermatozoides lleguen más allá de cuello uterino. Yo nunca lo he utilizado –hasta donde sé, tampoco se comercializa en Venezuela– pero muchos testimonios dicen que es cómodo, y su efectividad oscila entre 88 y 94%. Es ideal para mujeres que no toleran la terapia hormonal y para parejas que no quieren tener hijos pero que sí quieren tener sexo sin condón. Por supuesto, el diafragma no te protege contra infecciones de transmisión sexual, así que yo no lo utilizaría con alguien a quien acabo de conocer.

El diafragma usualmente se utiliza en combinación con sustancias espermicidas. Estas sustancias están disponibles en varias presentaciones, y una de las más populares es la del lubricante que trae nonoxinol-9. Acá en Venezuela la marca Lubrix comercializa este tipo de anticonceptivos. Los espermicidas son sustancias tóxicas para los espermatozoides y, como las sustancias tóxicas que son, impiden que éstos se muevan correctamente, muchas veces lesionando su membrana celular. Pero así como lesionan la membrana celular del espermatozoide, lesionan también el resto de las células que consiguen a su paso, incluyendo las células del epitelio vaginal y del endo y exocérvix.

Luego de utilizar espermicidas durante una relación sexual, muchas mujeres experimentan infecciones vaginales debido a alteración del pH vaginal. Como el espermicida lesiona el epitelio vaginal –que es la primera barrera de protección contra los organismos que causan infecciones– el uso de espermicidas está relacionado con un incremento en el riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual, uretritis y cervicitis.

En el último lugar de esta lista de métodos no-hormonales tenemos al método del ritmo. Si bien yo no lo recomiendo como método único, me parece que es importante tomarlo en cuenta, tanto para encuentros sexuales casuales como para relaciones más largas.

El ciclo menstrual de la mujer se corresponde con cambios cíclicos en las hormonas sexuales segregadas según el eje hipotálamo-hipófisis. Estos cambios hormonales inducen, a su vez, cambios en los ovarios y el endometrio (la capa más interna del útero, donde ocurre la implantación) y cada fase de este ciclo se corresponde con una probabilidad determinada de quedar embarazada.

La mayoría de las mujeres tenemos ciclos de 28-30 días, siendo los días 12-20 del ciclo los que representan un mayor riesgo de embarazo debido a que el ambiente hormonal y estructural durante esos días favorece la unión del espermatozoide con el óvulo, así como la posterior implantación. Esos días de alta probabilidad de embarazo se conocen como ventana de fertilidad, y siempre es importante conocer cuándo estás dentro de la ventana, sea que estés o no buscando un embarazo.

Para saber más o menos cuándo empieza la ventana de fertilidad en cada ciclo, les recomiendo una aplicación móvil llamada Clue. Está disponible para Android y iOS y es la mejor app que yo he conseguido para esto del ciclo menstrual. Es muy explicativa y fácil de usar, y puedes chequear rápidamente si estás o no en días peligrosos justo antes de salir a cenar con quien supones que tendrás relaciones sexuales.

Métodos hormonales.

Al alterar el ambiente hormonal que favorece al embarazo, se pueden alterar también las probabilidades de que un embarazo ocurra. Esta premisa es utilizada tanto por especialistas en fertilidad que buscan que sus pacientes queden embarazadas, como por ginecólogos, médicos familiares y mujeres en general que buscan evitar el embarazo.

Los dos grupos de hormonas sexuales involucrados en el ciclo menstrual son los estrógenos y la progesterona. Cada uno tiene una función y rol en cada etapa del ciclo, favoreciendo u obstaculizando el embarazo según sea el caso. Los estrógenos y la progesterona son producidos en los ovarios, y esta producción está cuidadosamente regulada por el eje hipotálamo-hipófisis que les mencioné en el apartado anterior.

Cualquier enfermedad que altere la función endocrina del hipotálamo de la hipófisis, alterará también la segregación de estrógenos y progesterona, y por eso es tan importante tener una historia médica completa y minuciosa antes de iniciar terapia anticonceptiva hormonal.

En condiciones normales, sin pastillas, el ovario libera estas hormonas y ovula una vez cada mes. El principio de los métodos anticonceptivos hormonales es dotar al cuerpo de una fuente exógena de hormonas para que el ovario repose y no ovule. Así, el mecanismo de acción de las píldoras anticonceptivas, los parches, el anillo vaginal y las inyecciones, consiste en prevenir la ovulación. Si el óvulo no madura, no se puede fecundar, luego el embarazo no ocurre.

Otros mecanismos como el espesamiento del moco cervical también ayudan a la meta anti-conceptiva, pero el mecanismo principal consiste en inhibir la ovulación.

Existen métodos anticonceptivos que tienen ambas hormonas, y otros que solo contienen progestágenos –sustancias estructural y funcionalmente similares a la progesterona–. De la anticoncepción hormonal combinada (que incluye estrógenos y progestágenos) hay píldoras, parches, inyecciones mensuales y anillos vaginales. Este tipo de anticonceptivos se clasifica, a su vez, en métodos de alta dosis de estrógenos y métodos de baja dosis de estrógenos.

Los de alta dosis de estrógenos contienen, en su mayoría, 30 microgramos (mcg) de etinilestradiol. Esta molécula es un estrógeno sintético cuya seguridad ha sido comprobada innumerables veces durante los últimos 20 años. Sus efectos adversos son raros, pero son más prevalentes a medida que la dosis de etinilestradiol aumenta.

Esta dosis alta es ideal para mujeres que producen pocos estrógenos o que ameritan altas dosis, como es el caso de las mujeres con síndrome de ovario poliquístico sintomático, que necesitan poner en reposo a sus ovarios para evitar episodios de sangrado y dolor pélvico.

Las píldoras de alta dosis de estrógeno más populares incluyen Belara®, Genesa®, Femelle 30®, Caricel®, Minigynon® y Sinovul®. Los parches Evra® también funcionan con esta dosis alta de estrógenos.

Las píldoras de alta dosis de estrógenos están contraindicadas –es decir, prohibidas– en algunos casos particulares, como el caso de mujeres que sufren de migraña. Las mujeres que sufrimos de migraña podemos tomar un máximo diario de 20mcg de etinilestradiol. Al tomar dosis altas de estrógenos, los episodios de migraña aparecerán con más frecuencia y el riesgo de ictus o enfermedad cerebrovascular (lo que la gente conoce popularmente como ACV) aumentan considerablemente.

Si sufres de migraña, o si has intentado tomar píldoras anticonceptivas de dosis alta y has experimentado náuseas, dolor de cabeza, vómitos, cansancio, hipersensibilidad en las mamas o algún otro efecto adverso, es conveniente que intentes con algún método que tenga baja dosis de estrógeno.

Antes de continuar, quiero detenerme a aclarar que si sufres de síndrome de ovario poliquístico, la dosis baja de estrógenos sigue siendo igualmente efectiva para tratar los síntomas. Por tomar menos dosis de estrógenos no vas a tener un efecto inferior o insuficiente, o al menos así ocurre en la mayoría de los casos. Aprovecho para recordarles que es importante que se chequeen con su ginecólogo y no tomar este post como una guía absoluta, sobre todo si padecen de quistes en los ovarios o alguna otra condición.

Los métodos con baja dosis de estrógeno incluyen el anillo vaginal NuvaRing® (que libera 15mcg de etinilestradiol al día) y píldoras como la Yaz®, Minigynon BD®, Levora®, Ciclidon®, Yasmin® y Femelle 20®.

Como mencioné antes, los anticonceptivos combinados con baja dosis de estrógenos son indicados tanto para anticoncepción, como para mujeres que sufren otras dolencias. El aporte de etinilestradiol suele ser suficiente, pero seguro, de modo que el objetivo terapéutico se alcanza con facilidad.

Por último, existen los métodos hormonales que solo contienen progestágenos. Estos están indicados solo con fines anticonceptivos, ya que al no tener etinilestradiol no son útiles para el tratamiento de condiciones y patologías que ameritan de administración exógena de estrógenos. Entre los métodos anticonceptivos de progestágenos solos hay píldoras (POP, progestogen-only pill) como la Cerazette® y la Micronor®; así como otros métodos como el caso del famoso implante subdérmico Implanon®.

Un dato importante sobre los anticonceptivos que solo contienen progestágenos es que su mecanismo de acción es ligeramente distinto. Si has utilizado píldoras anticonceptivas combinadas, sabrás que el paquete contiene un número determinado de pastillas activas (con hormonas) y otro número de pastillas placebo (sin hormonas). En el caso del Minigynon, por ejemplo, son 21 píldoras activas seguidas de 7 días de descanso en los que no tomas ninguna píldora.

Luego de los días de descanso, la mujer usualmente experimenta un sangrado vaginal que se corresponde con el día 1 del ciclo menstrual. Este sangrado se llama sangrado por deprivación, pues ocurre cuando el endometrio deja de recibir la carga hormonal provista por las píldoras, de modo que se desprende y sangra.

Pero en el caso de las POP esto no ocurre. El Cerazette® trae 28 píldoras, todas con desogestrel (progestágeno) que deben tomarse diariamente. Al terminar una caja, debes empezar inmediatamente la próxima sin días de descanso.

Las POP, el Implanon y el resto de los métodos hormonales de esta categoría “engañan” al cuerpo. No se trata solo de impedir la ovulación, sino que al mantener los niveles séricos de progestágenos un poco más elevados de lo normal, el cuerpo cree que está embarazado y no ovula. Asimismo, el endometrio no se rige por el ciclo hormonal normal, de modo que no se hace apto para la implantación. Y como no hay días de descanso y no hay suspensión de la carga hormonal, no hay sangrado por deprivación, y la mujer no sangra. Si alguna vez has deseado no menstruar, quizás las POP o cualquier método de progestágenos sea lo que  buscas.

¿Cuál es mejor?

Como puedes ver, la información sobre métodos anticonceptivos es abundante, y cada uno tiene indicaciones, contraindicaciones y consideraciones particulares. Por eso es tan importante acudir a consulta con el médico, que éste elabore una historia clínica detallada, y que realice los exámenes complementarios que considere pertinentes para cada caso. Ningún cuerpo es igual y los tratamientos deben individualizarse, más aún en estos casos donde se quiere evitar la concepción.

No existe un método universalmente mejor que los demás, porque lo que le funciona a tu vecina no necesariamente va a funcionarte a ti. Yo podría escribir 2300 palabras más sobre mi experiencia con las píldoras anticonceptivas, pero eso da exactamente igual. Mi experiencia con Yaz y Femelle 20 fue magnífica, pero puede que tú, que me estás leyendo, tengas historias de terror con esas mismas píldoras.

Todos los medicamentos cargan con un riesgo –alto, medio o bajo– de producir efectos adversos. No existe un método anticonceptivo exento de estos riesgos. El condón de látex puede provocar una reacción desfavorable en los alérgicos al látex, el espermicida te puede hacer susceptible a una infección vaginal, el implante te puede causar una reacción local, y los anticonceptivos con estrógenos aumentan el riesgo de cáncer de mama cuando son tomados por más de 5 años.

Cualquier persona que te diga que hay un método anticonceptivo inocuo te está mintiendo, especialmente cuando se trata de métodos hormonales, y muy particularmente cuando se trata de métodos combinados. No te voy a repetir los prospectos que vienen en las cajas de las pastillas anticonceptivas donde te dicen que el etinilestradiol está contraindicado en mujeres con antecedentes de enfermedad tromboembólica, porque ese prospecto lo ha leído todo el mundo y están disponibles en internet. Lo que quiero decir es que sí existen riesgos y no hay una fórmula o técnica única para conocer cuál será el tuyo, sobre todo si es primera vez que usas un método anticonceptivo hormonal.

Cada método anticonceptivo reversible tiene ventajas y desventajas. Luego de que el médico y la paciente repasan los antecedentes familiares y personales y evalúan los riesgos directamente relacionados con los métodos anticonceptivos, la consideración que sigue en orden de importancia es la tolerancia de la mujer hacia las hormonas contenidas en la píldora, el implante o el parche. Yo nunca sufrí de ningún efecto adverso, pero hay mujeres que no toleran ni siquiera dosis bajas de estrógenos. Estas son mujeres que deben tomar POP o colocarse el implante subdérmico de progestágenos.

Luego de la tolerancia, es importante saber qué tan cómoda se sentirá la paciente –que vienes siendo tú– con el método anticonceptivo. Muchas mujeres no se sienten cómodas con la idea de meter hormonas sintéticas en su cuerpo, y muchas otras no quieren tomar POP porque piensan que no menstruar es anti-natural, o que tiene algo malo. Muchas otras no quieren tener un implante irremovible en el brazo, y algunas otras no quieren saber siquiera cómo se coloca el anillo vaginal.

Todas estas consideraciones son válidas y nadie puede cuestionar tu desconfianza o tu incomodidad hacia ciertos métodos. La decisión –y, por lo tanto, la responsabilidad– finalmente es tuya.

Desde mi punto de vista, el método más seguro es el de las píldoras con baja dosis de estrógeno. Si existe algún efecto adverso, basta con no tomar la siguiente píldora. El sangrado mensual se mantendrá más o menos igual y el ciclo se hará regular. Además, esa dosis baja de estrógenos es más que suficiente para asegurar la anticoncepción sin poner a la mujer en demasiado riesgo de efectos adversos como la ganancia de peso o la irritabilidad.

Pero el problema con estas píldoras es que requieren una administración regular. La mujer debe tomarlas todos los días a la misma hora, sin excepción, porque de lo contrario la efectividad puede disminuir. Esto puede representar un verdadero problema para quienes se olvidan de las cosas y no se hacen la costumbre de poner alarmas recordatorias.

Esta dependencia hacia la memoria de la paciente es uno de los beneficios más importantes del Implanon®. El implante subdérmico se coloca una sola vez, dura tres años, y la liberación prolongada del progestágeno ocurre sin que la mujer deba intervenir o recordar nada. La duración del implante lo hace también más costo-efectivo en relación con las píldoras o parches: la inversión inicial que haces con el Implanon®, aunque más alta, termina siendo menos que lo que gastarías comprando píldoras anticonceptivas en la farmacia durante 36 meses de tratamiento oral.

¿Qué hacer si vives en Venezuela?

Lamentablemente, los controles de precios y de importaciones han creado caos en diferentes mercados, y la salud no es la excepción. Todos los que vivimos en Venezuela conocemos la escasez de medicamentos, y a todos nos afecta en mayor o menor medida.

Yo pasé más de tres años tomando Yaz® o Femelle 20®, según las consiguiese en el mercado. Eventualmente no las conseguí más y dejé de tomarlas, pero todo lo que no sufrí durante el tratamiento anticonceptivo, lo sufrí cuando lo dejé. Falta de energía, náuseas, dolor de cabeza, irritabilidad, sangrado menstrual abundante. Puedes imaginar cualquier efecto adverso, que yo los tuve todos.

No conseguí las Yaz® nunca más, pero sí conseguí el Minigynon BD® en algunas farmacias. Para comprarlas a precio regulado necesitaba récipe médico original (cosa que para mí no representa un problema) pero solo podía comprar una caja al mes, así que más pronto que tarde las abandoné por las que tomo ahora que son las Cerazette.

Hay muchas personas que se dedican a comprar los medicamentos a precio regulado para posteriormente re-venderlas más adelante con una ganancia enorme. Si el precio marcado es de Bs.390 (Minigynon®) las venden en Bs.6000. Las Yaz® me las han ofrecido hasta en Bs.9000.

Es todo un negocio, y hay una red impresionante de médicos, farmacéuticos, cajeros de farmacias, administradores y vigilantes involucrados. En Maracaibo, que es donde yo vivo, es más fácil conseguir drogas ilícitas –marihuana, cocaína, 2C– que medicamentos. Lo que el chavismo puso difícil, el re-vendedor lo pone aún peor.

Si padeces de síndrome de ovario poliquístico o de alguna condición relacionada con tu ciclo menstrual, y tu médico te indicó una marca específica de pastillas, lamentablemente debo exhortarte a que sigas buscando esas píldoras y las pagues al precio que sea. Se trata de tu salud y no deberías jugar con tu tratamiento.

En cambio, si tomas píldoras solo por anticoncepción, el panorama se hace un poco menos sombrío. En primer lugar, puedes perfectamente utilizar algún método no hormonal, o una combinación de ambos, como el caso del condón + método del ritmo, por ejemplo. Al utilizarlos bien, la probabilidad de quedar embarazada se reduce considerablemente.

En segundo lugar, el cambio de marca o de compuesto no representa un riesgo considerable en términos de anticoncepción. Lo que quiero decir con esto es que, por mucho que moleste cambiar cada dos o tres meses de píldora, el riesgo de quedar embarazada no aumenta si sigues las instrucciones al pie de la letra.

La mayoría de las píldoras anticonceptivas se empiezan a tomar el primer día de la menstruación, o el día inmediatamente siguiente al último día que tomaste una pastilla “activa”. Si tomaste la última pastilla activa de la Yaz® hoy, mañana puedes tomar la primera de Cerazette® sin ningún problema, y solo deberías cuidarte con un método extra (preservativo, por ejemplo) durante los dos primeros días. Por lo demás, la eficacia de la píldora como método anticonceptivo único se mantiene en 99% así hayas cambiado de etinilestradiol + drospirenona a desogestrel solo.

Cada píldora tiene sus indicaciones particulares, así que yo recomiendo buscar la siguiente caja unos 7 o 10 días antes de que se termine la que estás tomando actualmente. Así tienes tiempo de leer el prospecto interno de la nueva anticonceptiva para saber con exactitud cuándo empezar la nueva caja.

En conclusión, no es necesario pagar sumas absurdas de dinero a re-vendedores en Instagram o Twitter para continuar con las pastillas que te gustan. Entiendo la frustración, porque yo amaba y amo con todo mi corazón a la Yaz®, pero en estos momentos es mejor cambiar de principio activo y utilizar el dinero que ibas a destinar a las pastillas en otras cosas como comida o transporte.

Por supuesto, si ves que el cambio de píldoras te cae mal, queda a tu discreción pagarlas en el mercado negro. Tampoco debes ser tacaña en lo que tiene que ver con tu cuerpo y salud. Pero te aseguro que para la mayoría de los casos estos cambios no representan un problema en calidad de vida.

Espero haber respondido todas las dudas en relación a los métodos anticonceptivos, las píldoras anticonceptivas, el Implanon® y qué hacer si vives en estos momentos en Venezuela y necesitas anticoncepción.

Cualquier duda extra pueden dejarlas en los comentarios. También suelo responder este tipo de dudas por Twitter, en caso de que les interese. No cobro ni divulgo las inquietudes ni los nombres de quienes me preguntan cosas, así que pueden preguntarme lo que sea con confianza.